Para ayudarle, vais a escribirle una carta en la que os describáis, de manera que pueda saber quiénes sois sin necesidad de conocer vuestro aspecto físico.
En esta carta no se puede mencionar:
- la ropa que llevaréis,
- el color del pelo o de los ojos,
- la estatura,
- el peso,
- ni vuestro nombre.
La descripción debe ser personal y profunda, centrada en aspectos como:
- vuestras aficiones e intereses,
- lo que soléis hacer en vuestro tiempo libre,
- aquello que os preocupa,
- las cosas que os gustan y las que no,
- cómo os divertís,
- cómo pensáis o cómo afrontáis los problemas.
Dispondréis de 20 o 30 minutos para escribir la carta.
Una vez finalizadas, se recogerán todas y se repartirán de nuevo al azar, de manera que nadie tenga la suya propia.
A continuación, cada alumno o alumna leerá en voz alta la carta que le ha tocado e intentará adivinar a qué compañero o compañera del grupo corresponde, disponiendo de hasta dos intentos. Si no lo consigue, podrán intervenir otros miembros del grupo para ayudar.
Cuando se descubra a la persona a la que pertenece la carta, se comentará qué pistas o información han resultado clave para identificarla.
Para cerrar la actividad, se realizará una breve reflexión grupal:
- ¿Ha sido fácil o difícil describirse a uno mismo?
-
¿Qué aspectos han costado más?

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